viernes, 13 de abril de 2012

Almuerzo no tan ejecutivo (La Fontana Di Trevi)

 
Me encanta el concepto de almuerzo de negocios. Juro que algún día tendré un trabajo que me obligue a viajar a lugares exhóticos una vez al mes y tener almuerzo de negocios en lugares elegantes al menos dos veces por semana. 
Por mientras, el almorzar en restaurant un día de semana es algo ocasional. 
Así fue un viernes, hace poco tiempo, que me encontré con mi padre en el centro de Concepción, y se nos antojó una hamburguesa del Ritch. Imposible. Eran las 13:30 y era imposible encontrar una mesa en el pequeño local. Por eso fuimos al frente, a La Fontana Di Trevi, que tiene los tan conocidos "menú ejecutivo".
El Fontana tiene cierta historia en Concepción, o al menos el espacio en que está. Anteriormente se asentaba en sus paredes un conocido restaurant francés, el Le Chateu, el cual cambió de locación, con lo que llegó este local italiano, con un aire más relajado que el francés, si bien mantuvieron gran parte del interior.
Al grano: el restaurant también está abierto los fines de semana. Tiene una carta eminentemente italiana, y gran parte de ella está disponible en el menú ejecutivo, a un precio bastante moderado, pues las porciones son grandes. Precio de mercado, en cuanto a almuerzos. Puedes elegir entre varias opciones de pasta (opciones tradicionales en el menu culinario penquista) y un jugo, bebida o una copa de vino. La carta de vinos, por cierto, es notablemente amplia, aunque la opción del menú viene ya dada de antemano, pero se trata de vino de buena calidad.
Al grano. Mi plato consistió en unos Cannelonis con salsa Bolognesa. El queso y la pasta estaban bien, nada notable, pero la carne venía hecha una pasta seca e irreconocible que, francamente, no me gustó para nada. La pizza, por otra parte, es una opción mucho más recomendable.
Lo que sí, se demoraron entre 30 y 40 minutos en traernos el plato, el cual eso sí, llegó bien caliente. De todos modos, es demasiado para alguien que tiene entre 40 y 60 minutos para almorzar.
En resumen, el local es bonito céntrico y el precio competitivo. Hay una gran variedad de opciones, que se agradece si van en grupo grande, pero no recomiendo la salsa Bolognesa, y no esperen una gran experiencia culinaria y, claro, vayan con tiempo.
¿Volvería a ir?.... tal vez si el Ritch vuelve a estar lleno.

jueves, 5 de abril de 2012

El Fina Estampa

Tengo la suerte de haber estado en Peru más de una vez, y en diversas circunstancias, tanto comodas como incomodas, alegres y alegres, jejeje. Debo reconocer que su comida es muuuucho mejor que la nuestra, tanto por variedad como por calidad de sus platos, los que sin caer en la siutiqueria de algunos restoranes de aca proporcionan un menu ágil, vistoso y contundente. Lo que puedo contarle es que en el lugar mas antro que pueda usted encontrar le serviran un plato decente y abundante, cuidar si la pulcritud en el aseo del lugarcillo.


En Concepcion tenemos una muestra de sus platos, en este lugar. Una excelente muestra, por lo demas. Desde que cruzamos la puerta los meseros (todos importados) invitan a los comensales de forma muy amable y oportuna a disfrutar de su restorant, amabilidad que se sostiene hasta que salimos del lugar. Y la suerte de no encontrar weones escandalosos ni abundantes en el lugar, ni menos cantantes, jejejej, se agradece mucho la tranquilidad al comer. Un Lomo Saltado (cocimiento de trozos de carne de lomo con papas fritas, jengibre, comino, pimienta y salsa de soya), para mi, y un Ají de Gallina (budin de pollo con pan mojado y agi, acompañado de arroz), fue el menu, el cual se demoró en llegar....5 minutos!!. No alcanzamos ni a tocar el pancito para picar (bueno, yo si, jejeje), y todo fresco y en buena medida (obviamente el resto lo llevamos!) y sabroso. Todo el lugar decorado con sus lugares tipicos, y su musica tradicional.

Consumo Promedio: 10 luquitas por persona, no es barato, pero abordable. No es para ir todos los dias tampoco, cualquiera se aburre, o no?

Por si acaso, no olvide degustar su trio de ceviches, coronado con unos camarones en salsa agridulce (calientes estarian mejor, pero bueno) con la sensacional canchita, que le da el gusto unico al platillo. Maridelo con una buena cerveza, para paliar el aji que acompaña esta preparacion. Se acordara de nostros.

Si no sabe que almorzar y no quiere ni acordarse de cuanto gasto en comer, este es el lugar. Todo excelente, impecable.